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LAS FOBIAS



Las fobias están consideradas como un trastorno de ansiedad que se caracteriza por un miedo muy fuerte e irracional ante una situación, un animal o un objeto que en ningún caso supone un peligro real.
Este temor o miedo exagerado suele ir acompañado de una intensa reacción del sistema nervioso vegetativo y aparecen síntomas como palpitaciones, opresión precordial, dificultad para respirar, sudoración profusa, temblores.
las fobias

En toda fobia existen varios componentes fundamentales:
a)   El objeto fóbico que es la situación, animal u objeto que desencadena la crisis de ansiedad y miedo.
b)   El reconocimiento por parte del sujeto de que es un miedo exagerado e irracional. A pesar de que el individuo reconoce su irracionalidad y su desproporción no puede evitar dejar de sentirlo.
c)   Este miedo irracional conduce a situaciones de evitación del objeto fóbico.
d)   La fobia conlleva malestar y sufrimiento, en mayor o menor grado, para el que la sufre.
Podemos considerar, siguiendo las directrices del DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) en español “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, que existen tres categorías de fobias con etiologías distintas:
a)   La fobia social o trastorno de ansiedad social.
b)   Fobias específicas también denominadas fobias simples.
c)   La agorafobia que puede aparecer como entidad individualizada o bien asociada al trastorno de pánico.

Trastorno de Ansiedad Social.-
Podemos considerar el Trastorno de Ansiedad Social, también llamado Fobia Social como el miedo exagerado a ser observado por otras personas en un acto público, acompañado de síntomas similares a la angustia (p.ej., taquicardia, sequedad de boca, palpitaciones cardiacas, enrojecimiento, sudoración, temblor) produciendo un intenso malestar. Quien padece este trastorno se pone aún más nervioso al pensar que todo el mundo se da cuenta de lo que les ocurre. El miedo a hacer el ridículo y la aparición de los síntomas antes descritos, hace que el individuo evite las situaciones sociales que le resultan desagradables,  para intentar resolver el problema. Estas conductas de evitación van  aislando al paciente y le impiden llevar a una vida social, laboral e incluso familiar normal.
Fobias específicas.-
Las fobias específicas, conocidas hasta hace poco como fobias simples, son temores desproporcionados e irracionales que están provocados por situaciones muy concretas, como miedo a los reptiles, a las alturas o a la sangre entre otras muchas situaciones.
Las Fobias específicas son las menos graves de las tres categorías y las que menos incapacitan al paciente, ya sea por la escasa repercusión o por la improbabilidad de enfrentarse al objeto fóbico. Debido a la frecuencia de esta patología en pequeños grados, para poder aplicar el diagnóstico de fobia específica, es necesario que el sujeto experimente una ansiedad significativa o bien que la fobia altere su forma de vida.
Existen cuatro grandes categorias de fobias específicas, si atendemos la clasificación del DSM IV:
a)   Fobias producidas por animales: arañas, perros, reptiles, etc.
b)   Fobias producidas en ambientes naturales: alturas, tormentas, etc
c)   Fobias producidas por presencia de sangre: con respuesta vasovagal inmediata ante la vista de heridas, inyecciones o sangre.
d)   Fobias producidas en situacionales concretas: ascensores, puentes, aviones…
e)   Otras fobias: miedo a contraer enfermedades, miedo a atragantarse, …
Veamos algunas de las más comunes:
a)   Fobias a los animales: Son las denominadas zoofobias. Estas fobias suelen ser de aparición precoz, generalmente durante la edad infantil. En este aspecto el temor irracional a los reptiles y los anfibios se lleva el primer puesto y se denomina herpetofobia, que a su vez engloba el miedo específico a las serpientes (ofidiofobia) y que se suele dar con mucha mayor frecuencia en mujeres que en hombres. Dentro de la herpetofobia, pero fuera de la ofidiofobia quedaría el miedo a salamandras, lagartijas, ranas y sapos. Otro caso muy común es el de la aracnofobia o miedo a las arañas y tarántulas. El temor irracional a los perros (cinofobia) es también bastante común, más que el miedo a los gatos (ailurofobia) o a los peces (ictiofobia).
b)   Fobias a los ambientes naturales: Aquí incluiríamos el miedo a las tormentas, los rayos, los relámpagos o el viento, que se pueden denominar con varios nombres como astrafobia, astrapofobia o brontofobia. El miedo la oscuridad es conocido como nictofobia. El miedo a las alturas o acrofobia se da en la misma proporción en hombre que en mujeres, a diferencia de todas las demás que son más frecuentes en mujeres.
c)   Las fobias en relación con la sangre o hematofobia, se distingue de las demás en que la respuesta de ansiedad y miedo es sustituida por una intensa y rápida respuesta vasovagal que conlleva una disminución brusca de la presión arterial, con mareo pérdida de conocimiento, palidez, sudoración y taquicardia. Puede ser desencadenada por la visión de alguna escena sangrienta, una herida, un acto quirúrgico o una simple inyección.
d)   Las fobias situacionales como la claustrofobia o temor a lugares cerrados o a los ascensores, el miedo a conducir (amaxofobia), el miedo a volar en aviones (aerofobia) suelen ser de aparición más tardía, a partir de los veinte años, más frecuentes en mujeres, y tienen como patrón común el asociarse en muchas ocasiones a la agorafobia. Esta categoría de fobias ambientales es el grupo que se da con más frecuencia en la población.
e)    Existe un quinto grupo de fobias llamado de “otros tipos” siguiendo la nomenclatura del DSM, donde se incluyen casos que no encuadran fácilmente en los grupos anteriores: miedo a la suciedad y los gérmenes (misofobia o bacteriofobia), miedo a asfixiarse, miedo a vomitar (emetofobia), miedo a los disfraces, payasos y mimos (coulrofobia).
Agorafobia.-
El nombre de agorafobia, proviene del griego “agora” o lugar público y “fobia” o temor. Es decir, en contra de lo que comúnmente se dice, la agorafobia no es el miedo a los espacios abiertos, sino el miedo a los lugares públicos. El DSM IV-TR define la agorafobia como el miedo a estar lugares o situaciones de los cuales puede ser difícil escapar o en los cuales no se pueda disponer de ayuda en caso de sufrir un ataque de pánico. Dejando al margen la definición académica del DSM IV, podemos definir la agorafobia como el miedo y evitación de lugares públicos y de estar fuera de casa ante el temor de sufrir ataques de ansiedad o de pánico.
Para aclarar más el concepto de agorafobia veamos una serie de situaciones agorafóbicas, descritas por Foa, Ateketee y Young:
a)   Estar solo fuera de casa
b)   Estar en lugares muy concurridos
c)   Estar en espacios cerrados como ascensores o túneles.
d)   Viajar en transportes públicos.
e)   Conducir, sobre todo por autopistas o en atascos.
f)    Estar en un puente
g)   Estar en una cola de personas esperando.
h)   Estar sentado en la peluquería o el dentista.
La agorafobia puede aparecer como una fobia aislada o en el contexto de ataques de pánico. En este último caso la agorafobia está producida por el temor a sufrir un ataque de pánico en un lugar donde la ayuda médica o sanitaria puede ser difícil de conseguir. La agorafobia sin ataques de pánico es mucho más frecuente que asociada a ellos.
Bibliografía:
-          Fobia - Wikipedia
-          ¿Tengo Fobia social? - Nuestro Psicólogo en Madrid
-          La Agorafobia - Espada Sánchez, José Pedro.

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